“Estoy perdida.”, fue lo que pensé al oír esa frase.
Mantuve la sonrisa, aunque por dentro estaba fuera de contexto, ¿Cómo descubrió tan pronto que era yo?
Mi cuerpo estaba tenso, las manos me empezaron a sudar, pero me dije a mi misma:
“¡Calma Arya! Niégalo todo.”
Clavé la mirada en mi prometido de inmediato, la expresión de sus ojos era neutra. Sabía disimular muy bien.
Me dio ánimo ver ese control total de sus emociones. Yo esperaba ver su rostro pálido y que al hablar tartamudeara.
Yo sent