POV: Cinthia
Esa mañana . Llamé a su puerta con la dulzura de una niña perdida. Sabiendo que Aslin no estaba allí . Tenía todo calculado y esperaba que funcionará .
Tres toques suaves.
Tres avisos de que estaba lista.
El corazón me latía con fuerza, no por miedo… sino por anticipación. Porque había llegado el momento de mover la siguiente pieza. Y lo haría con elegancia. Con drama. Con dolor… fingido, claro.
Carttal abrió la puerta sin decir una palabra. Apenas si me dedicó una mirada antes de