POV : Tercera persona
La herida aún no cerraba del todo, pero Cinthia sabía que su actuación debía ser impecable.
El momento llegó dos semanas después del atentado. Con la piel aún pálida, los ojos hundidos por la supuesta debilidad y la voz apenas audible, volvió a la mansión y pidió ver a Cedric.
La conversación fue breve, medida, cuidadosamente planeada.
—Yo solo quiero sanar… pero no quiero estar sola —susurró con un temblor en los labios—. No después de lo que viví. Me cuesta dormir. Cad