POV: Aslin Ventura
El camino se me hizo eterno, aunque no pasaron más de unos minutos. El auto avanzaba firme, dejando atrás el humo, los disparos, el miedo… pero mi corazón seguía latiendo como si aún estuviera allá, atrapada. Me aferraba a Carttal como si soltarlo significara perderlo otra vez. Él no dijo nada, solo me abrazó fuerte, como si también necesitara recordarse que yo era real.
Cuando llegamos, reconocí de inmediato la entrada de la casa del abuelo Cedric. Las luces del porche e