POV : Aslin Ventura
El sonido de un pitido constante fue lo primero que escuché. Era agudo, insistente, como si intentara arrastrarme desde un lugar muy oscuro. Abrí los ojos lentamente, y la luz blanca del techo me obligó a cerrarlos de nuevo. Sentí un dolor punzante en todo el cuerpo, como si cada hueso hubiera sido golpeado. Me ardían las costillas al respirar y un peso insoportable me oprimía el pecho.
Tardé unos segundos en darme cuenta de que estaba en una cama de hospital. El olor a des