Denisse respiró hondo antes de hablar. Estaban todos reunidos en la pequeña sala de espera: Charlotte, Seth, Ian, Elizabeth… incluso el cansancio parecía haberse sentado con ellos. Fred dormía profundamente, con la cabeza recargada sobre el regazo de Denisse, abrazando su brazo como si fuera un salvavidas.
—Gracias por quedarse —dijo ella en voz baja, para no despertarlo—. Sé que todos tienen cosas que hacer.
—Ni lo pienses —respondió Charlotte de inmediato—. Noah es nuestro amigo… y tú también