Denisse intentó concentrarse.
Lo intentó de verdad.
Tenía frente a ella informes, correos sin responder y una libreta llena de anotaciones sobre la investigación de los cigarrillos. Sin embargo, cada vez que bajaba la vista, su mente regresaba al mismo punto: la imagen de Sophie inclinándose hacia Noah, hablándole al oído, demasiado cerca como para ser solo profesional.
Cerró los ojos con fuerza.
—No es nada —murmuró para sí—. No seas absurda.
Pero no funcionó.
Cuando el teléfono vibró anuncian