La noche anterior al incendio no dejaba de repetirse en la mente de Noah como un bucle cruel.
Cada detalle volvía con precisión quirúrgica: el olor a humo, el golpe seco en su cabeza, el cuerpo de Denisse tendido en el suelo. Había repasado las imágenes tantas veces que ya no sabía si estaba recordando o castigándose.
Sentado en su oficina, con las luces bajas y una carpeta abierta frente a él, Noah pasaba páginas sin leerlas realmente. Reportes de seguridad. Declaraciones preliminares. Fotogra