42. Algo duro
Charlotte fue la primera en despertar, por los rayos de sol que entraban por la ventana. Estaba recostada sobre algo duro que no era precisamente el colchón, miró hacia arriba, y vio a Damián durmiendo plácidamente como si no tuviese nada más que hacer en el día.
Pero no fue el sol que la despertó, sino que sintió algo duro rozar entre sus piernas y eso le pareció algo extraño.
Levantó la delgada sábana que los cubría a ambos y miró cómo el pene de Damián estaba totalmente erecto. Se sorprend