43. Baño.
— Dios Santos — gritó, cuando Damián le dio una mordida a su parte íntima.
Charlotte tenía ganas de agarrar el cabello de él para que fuera más rápido, pero se contuvo. Damián separó los muslos de la humana para tener un mejor acceso y así conseguir un mejor ritmo con sus lamidas para excitarla de placer.
Quitó sus manos de los muslos de Charlotte, tomó una almohada y la colocó debajo de ella. Y usando la humedad de ella unto dos de sus dedos. La humana veía cada uno de los movimientos que él