Mundo de ficçãoIniciar sessãoDesde que Evelyn la enfrentó, Clara no había dormido más de dos horas seguidas. Cada vez que cerraba los ojos aparecía la imagen de Evelyn mirándola desde arriba, con esa calma odiosa que Clara interpretaba como soberbia. No importaba que Evelyn hubiera hablado con suavidad; en la mente de Clara, cada palabra había sido un ataque, un recordatorio de que ella no pertenecía ya a esa vida que había diseñado, rehecho y rehecho en su cabeza hasta convertirl







