Mundo ficciónIniciar sesiónMarcus volvió al auto con Melissa aún temblando por dentro. Aunque no lo mostraba, aunque hacía todo lo posible por mantener la mandíbula firme y la espalda recta, cada célula de su cuerpo vibraba con un tipo de ira que no había sentido en toda su vida. Las manos en el volante estaban tensas, casi blancas por la fuerza con la que sujetaba el cuero. Melissa, desde su asiento atrás, lo miraba con una mezcla de







