Demasiado quieto para una mañana común. Todo iba a tomar un camino bastante diferente.
Kael Vyron ya estaba vestido, completamente despierto desde antes de que saliera el sol. La noticia lo había alcanzado minutos atrás:
Talia había escapado del hospital. Esto se lo había comunicado su mano derecha. Una noticia que ya se veía venir.
Y ningún lobo lograba encontrarla, era de esperar. Nada de lo que estaba pasando escapaba a los instintos y los pensamientos del alfa; seguramente todos los lobos g