Capítulo 139: Una lección.
CHRISTIAN
Si la mala suerte fuera tiña, hace rato que me la habría contagiado.
Apoyo la cabeza contra la pared de la celda y observo las rejas frente a mí mientras intento calcular cuánto tiempo llevo encerrado. He perdido la noción de las horas hace rato. Lo único que tengo claro es que el jefe de policía de este pueblo jamás me ha soportado, y siendo sincero tampoco puedo culparlo demasiado. La última vez que nos vimos terminé insultándolo a él, a su esposa y a su hija, después de que pasar