ADRIÁN
Doy un paso al frente.
Lo suficiente.
—Deberías enseñarle modales a tu novia —digo, mirando directamente a Christian.
Mi voz es baja, pero firme.
Sin espacio para interpretaciones.
—Y sobre tu hermana, Susy… me parece de muy baja calaña que ande ensuciando el nombre de mi esposa de esta manera.
Christian se endereza de inmediato. La tensión se le nota en los hombros, en la forma en que intenta sostener la situación.
Pero no le doy tiempo.
—Y te lo digo a ti —continúo— porque con una muje