Capítulo 27 – Lo que sigue llegando aunque nadie lo espere
Nadie se movió después del tercer golpe.
El pueblo entero parecía haberse convertido en una fotografía detenida dentro de la niebla.
Lucía permaneció inmóvil junto al mostrador mientras la anciana observaba la puerta como si esperara que algo atravesara la madera en cualquier momento.
Afuera, el sonido de los pasos continuó.
Lentos.
Arrastrados.
Pesados de una forma imposible de calcular.
No seguían una dirección recta. Parecían