Lo cierto es que no podía dejar de pensar en lo que había sucedido entre Ben y yo.
El silencio en la habitación me envolvía, y aunque todo había pasado de manera tan natural, la intensidad de ese momento seguía muy presente en mi mente. Ben me había mirado de una forma que no esperaba, pero de la cual me sentí completamente apreciada y deseada.
Fue como si por un instante, el mundo se hubiera detenido, y solo existiéramos él y yo. No pude evitar sonreír al pensar en cómo, por primera vez en muc