—¡Marina! ¿Cómo estás? ¡Perdóname por no estar contigo, hermana! Supe que estuviste en el hospital, hermana, ¿cómo estás, cariño? Dime, ¿necesitas algo? —¡Tan pronto salga de la oficina te iré a ver! —expresó Lina volviendo a su realidad.
—¡Lina! ¿Dónde habías estado metida? Me tenías preocupada, llevo días escribiéndote y llamándote, pero nada; desde el día que te bajaste del avión no supe nada de ti. ¿Dónde rayos te metiste?
—¡Perdón, cariño! ¡Perdón! He… He tenido muchos días llenos de trabaj