A la mañana siguiente, Marina despertó y con la mirada recorrió el lugar, no se había tratado de un sueño, todo era verdad. Ella estaba nuevamente en el hospital, pero Efrain ya no estaba ahí, en su lugar y para su desagradable sorpresa quien la acompañaba era Esteban, el cual parecía haberse quedado dormido.
Marina sintió un gran vacío en el pecho, ¿Acaso había estado soñando? ¿Cómo era posible? ¡No! Lo que había visto se sentía tan real, esa conversación la había sentido tan real, ¿Acaso se es