Marina se quedó sorprendida; no entendía por qué Efraín se estaba comportando de esa manera, por qué razón él estaba mostrando ese rostro que ella no conocía.
—¿Ensayar? ¿De qué estás hablando?
—Dime, ¿te vas a ir a Londres, verdad? Seguro Esteban te ha convencido de que es mejor vivir ahí y seguramente, él las va a ir a alcanzar.
Marina, no tienes que seguir fingiendo; esto era algo que veía venir. Tú nunca vas a dejar de amarlo, muy a pesar de que te engañó para casarse contigo, muy a pesar d