Luego de unos minutos, Esteban, Marina y las niñas salieron rumbo al colegio; Marina no iba muy a gusto con la situación. Mientras estuvieron casados, ella y Esteban en pocas ocasiones habían hecho ese tipo de cosas y, cuando lo hacían, era por causas de fuerza mayor.
Ver ahora a Esteban dispuesto a compartir el auto con ella, ver cómo le abría la puerta del copiloto y la ayudaba a subir, le resultaba totalmente nuevo e irónico.
El viaje fue silencioso e incómodo, al menos para ella, pues este t