Patrik escuchó aquello y no pudo evitar sentirse avergonzado, pero sabía que tenía una muy buena explicación para aquella declaración e intromisión.
—Sí decía que solo te conocía de vista; era seguro que tratarían de localizar a tu familia y, por consecuente, yo no podría cuidarte. Así que tuve que decir que eras mi esposa, claro, a menos que en este momento quieras que aclaremos todo y te dejen encerrada aquí hasta que lleguen tus padres o tu hermana. —dijo Patrik en un tono que Lina no supo s