Tras aquella breve llamada, Marina sin dudarlo llamó a su hermana Lina, pues solo bastaron aquellas pocas palabras con Patrik para que los nervios se apoderaran de la pobre mujer.
Ella, al igual que su hija Diana, deseaba ser un poco más como Lina; ella siempre actuaba de manera impulsiva y solo hasta después media consecuencias.
Marina sabía que si se llegaba a trabar con algo o surgía algo que le era difícil comprender, Lina la podía orientar en lugar de aceptar algo solo por no parecer igno