—No, no la defiendo, solo pongo los hechos como son. Mira, amigo, sé que no estás ebrio, sé que aún razonas bien y solo quería que vinieras conmigo a platicar. Lorena siempre ha sido así, solo que te has negado a verla como es realmente; para ti, Lorena es la perfección andante, la de la cara bonita, pechos perfectos, operados, pero perfectos, culo bastante bonito…
—¡Armando! —dijo Esteban en tono de advertencia.
—¿Qué? ¿Acaso digo mentiras? Ella no se inmuta en eso y lo sabe, sabe lo que tien