La situación de Marina era complicada, según los estudios realizados, tenía tres costillas fracturadas, una contusión pulmonar y una conmoción cerebral fuerte.
Al final, de todo aquello, el médico había decidido intubarla, puesto que evidentemente le estaba costando respirar.
Todo el procedimiento iba como debía, al menos hasta que el monitor cardíaco pasó de emitir un pitido constante a un pitido largo, ahí, el médico miró que la línea verde que dibujaba picos irregulares se había vuelto línea