Capítulo 4
Las palabras de cortesía de Shaina sonaban amables, pero en mis oídos eran más que puro sarcasmo y una descarada provocación.

Volteé la cara y, con un gesto seco, les pedí que se fueran.

Andrew parecía preocupado, como si temiera que no lo creyera, por lo que, tomándome de la mano, me juró su lealtad una vez más.

—Mali, en esta vida solo me casaré contigo. Solo te amo a ti.

No tenía ganas de seguir escuchando sus mentiras, así que solo respondí con un «ajá», seco, sin emoción.

Andrew apretó los labios, como si estuviera tomando una decisión importante, y respiró hondo antes de continuar:

—Mali, esta semana hay una reunión importante en el Conglomerado Merino. Tengo que ir. Iba a ser hoy, pero como te desmayaste, la moví para mañana. Te juro que esta vez tendré el teléfono encendido. Si despiertas y me necesitas, llámame… No importa la hora que sea. ¡Estaré listo para lo que necesites!

No me quitaba los ojos de encima, como si quisiera leerme el alma. Y yo no sabía si lo hacía por miedo a que descubriera lo que realmente estaba planeando para el día siguiente… o si de verdad temía perderme para siempre.

Como pude, contuve mi rabia y mi decepción, y me limité a asentir.

—Concéntrate en tu trabajo. Yo estaré bien aquí.

Andrew apretó levemente el agarre en torno a mi mano, apoyó su cara en mi palma. Su barba áspera me provocó una extraña sensación, entre cosquillas y asco. Me revolvía el estómago saber que esa piel había sido besada por otra.

—Mali, cuando estés mejor, adoptaremos un hijo. Y, si uno no es suficiente, adoptamos dos. ¡Todos los que quieras! Cuando crezcan, les dejaremos la empresa y tú y yo nos iremos a recorrer el mundo.

Si no hubiera sabido que al día siguiente se casaría con otra, tal vez, solo tal vez, sus palabras me habrían hecho sentir mejor.

Acto seguido, me dijo que me veía cansada y se fue rápidamente de la habitación.

Cuando logré calmarme, salí del hospital y volví a la casa donde habíamos vivido juntos, durante años. Pero, ese hogar, que antes era cálido y lleno de amor, ahora me daba escalofríos, y no pude evitar que estaba en un motel barato, vacío… sucio…

Rápidamente, y sin pensarlo mucho, empaqué una maleta con algunas de mis cosas, dejé el acuerdo de divorcio sobre la mesa… y me fui.

Sentada en el avión rumbo a Australia, miraba por la ventana cómo los paisajes familiares se desvanecían, como si alejándome estuviera enterrando todo mi pasado.

«Adiós, Andrew», pensé. «Y esta vez… es para siempre.»

Al día siguiente, justo antes de que empezara la boda, Andrew se dio cuenta de que no tenía cómo contactarme. Por lo que, sin pensarlo, dejó a Shaina vestida de novia… y salió corriendo como un loco, rumbo al hospital.

Sin embargo, lo único que encontró fue una cama vacía… fría desde hacía horas.

Desesperado, recorrió el hospital de una punta a la otra, abriendo una puerta tras otra, preguntando… buscando a su Malaya Vidal.

—¡Malaya! ¡Sal, por amor a Dios! ¡Te lo suplico, no estoy para juegos!
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Yunuen Ramosdemaciado buena la historia, muy buena decisión de la protagonista, pero mi duda es el esposa si la ama o mero noo, me quedé en sobra con la buscada que está dando en el hospital.
Martha Jenny Neira Ariasq horrible hacen lo mismo y no se puede continuar
Julissa Pincayporque si ya recargue no puedo continuar leyendo la historia. Es preciso suscribirse
Maria Quirozinteresante
Mónica Isabel Alacanosiempre es lo mismo cinco capítulos y después no podes leer más que bronca
Liam Rodriguz.como puedo seguir leyendo.
Leticia Ramirezme gustó que la protagonista no pusiera su calendario de un mes para irse, dijo, me voy y se fue. aplausos a eso. pero son inalcanzables estás novelas. en fin.
Leídy Quirogano entiendo porq ponen algo q uno no puede seguir leyendo q triste ...
Ana Patricia Lopezyo la tengo
Gianna BaquePor casualidad te contestaron porque
Gianna BaqueTe paso igual que a mí, no he podido terminar de leerla.
Eva CerdaComo seguir leyéndolo sino me acepta pago en oxxo
Digitalize o código para ler no App