Elena
La noche comenzó a llegar lentamente a su fin, y la energía en el salón de baile cambió a medida que avanzaban las horas.
La voz del anfitrión del evento se elevó por encima de la música que se desvanecía una última vez, cortando el murmullo de las conversaciones cansadas y el tintineo de las copas abandonadas. Agradeció calurosamente a los invitados reunidos por su presencia y participación, anunciando el final oficial de la velada con un encanto practicado.
Los aplausos siguieron a sus