Elena
Miré el mensaje de Lucien hasta que las palabras empezaron a difuminarse en los bordes, perdiendo su forma, convirtiéndose solo en marcas negras sobre una pantalla brillante. Mi mente seguía rearmándolas, intentando encontrar algo nuevo en el arreglo, alguna matiz que hubiera pasado por alto, alguna capa debajo de la superficialidad casual de la invitación.
*Vamos a dar un paseo esta noche.*
Un paseo.
Esta noche.
Mis dedos se apretaron alrededor del teléfono hasta que los bordes se clavar