Elena
Me desperté antes que Lucien.
La habitación estaba en silencio, envuelta en esa quietud de la madrugada en la que el mundo aún no se ha recordado del todo. Una luz pálida se colaba por las cortinas, rozando suavemente su rostro. Me incorporé despacio en la cama, con las sábanas acumuladas alrededor de mi cintura, y lo observé.
Lucien Grey.
Sus pestañas descansaban sobre sus mejillas, su respiración era constante, casi pacífica. Si alguien entrara en ese momento, pensaría que parecía inofe