Elena
Para cuando llegó el mensaje de Lucien, mi cuerpo ya se había curado en su mayor parte… pero mi mente seguía siendo un campo de batalla.
Estaba sentada al borde de la cama, mirando la tenue cicatriz en mi rodilla por la caída en el baño, pasando el dedo por la piel que se estaba sanando, cuando mi teléfono vibró en mi mano.
**Lucien:**
*Escuché que estás mejor. Me alegra.*
*Si ya estás completamente recuperada, me gustaría invitarte a mi casa este fin de semana. Necesitas descanso. Al