Elena
El café estaba casi vacío cuando llegué.
Se encontraba al borde del viejo distrito de negocios, silencioso y olvidado, escondido entre edificios que habían visto días mejores. El tipo de lugar al que la gente solo va cuando no quiere ser vista, cuando necesita privacidad más que ambiente. El aire dentro olía levemente a café quemado y polvo, a décadas de conversaciones mantenidas en voz baja. Elegí una mesa en la esquina y me senté de espaldas a la pared, con los ojos escaneando la entra