—Es pan —respondió Mateo.
—El pan puede ser trampa si viene con sentimientos.
—Pero es pan.
Sofía suspiró.
—Argumento sólido.
Cuando salieron, Mateo y yo nos quedamos solos. Sacamos cartulina, marcadores, cinta, platos, una vela pequeña y una bolsa donde yo había guardado un regalo sencillo: una taz