—La de nosotros.
Sentí que algo se me apretaba en el pecho.
Damián se apoyó en el mesón, sin intervenir. Sofía, milagrosamente, se quedó callada.
Mateo abrazó a Bruno.
—Antes había muchas reglas porque todos estaban aprendiendo. Ahora ya sabemos más. Entonces, ¿ya terminó?
Me agaché frente a él.
—No