—Eso suena enorme —dije.
—Lo es. Por eso no te lo estoy pidiendo hoy. Te estoy diciendo hacia dónde voy, para que no tengas que adivinar.
Me apoyé en el mesón frente a él.
—Yo no sé si puedo volver a ser pareja tuya de golpe.
—No te estoy pidiendo de golpe.
—Pero tampoco quiero seguir fingiendo que