—¿Rara mal?
—Rara como si hubiera venido sin una parte de mí.
—¿Mateo?
Asentí.
—Llevo tanto tiempo siendo mamá antes que cualquier otra cosa, que cuando no está, no sé muy bien qué hacer con las manos.
Damián no respondió con lástima, y agradecí eso.
—¿Qué querías para ti antes de que todo se rompie