Damián tardó demasiado en responder.
—No.
Ahí sentí que el aire cambiaba.
—¿Qué más?
Él pasó una mano por su rostro.
—Mi madre me mostró un informe. Decía que habías aceptado ayuda económica para irte.
Por un segundo no entendí.
O no quise entender.
—¿Qué?
—Un supuesto comprobante. Un registro. No l