—¿Luna? ¿Qué hace a esta hora aquí? —me preguntó Verona entrando en la cocina.
Yo me había levantado tan temprano que ni siquiera había salido el sol pero necesitaba hacer algo o me volvería loca pensando una y otra vez en mis padres.
—Buenos días Verona.
Estoy horneando pie de limón.
Tenía antojo —le sonreí y ella me sonrió de vuelta.
No estaba mintiendo sobre esto.
Realmente quería comer pie de limón.
—Si me hubieras dicho...
—No quería molestarte, además a mí me gusta mucho hornear.
—Nunca m