—¿Está pasando algo malo? —le pregunté a Aidan inconscientemente tocando su antebrazo aún mirando al frente.
Sin embargo pude sentir su mirada una vez más puesta sobre mí intimidándome.
De golpe lo solté y apreté la mandíbula.
—No tengas miedo.
Nada va a pasarte.
Por eso quería traerte aquí, nadie te lastimará.
"No hasta que pueda tener un hijo tuyo, descarado."
Quise gritárselo a la cara pero me contuve y me mordí el labio inferior.
—Pero ¿Qué ha pasado para que todo parezca un caos?
Aidan des