Capítulo 37

Aidan me recostó en la cama con una sutileza que no parecía ser propia de él.

Había desaparecido su lado bestial y ahora solo mostraba lo tierno que podía ser.

No mentiría diciendo que me gustaba un lado más que el otro.

La verdad es que soy débil ante él.

Como quiera que me posea.

—Eres como una diosa.

Sus ojos estaban sobre mí mirándome con intensidad.

—Una que debe ser adorada.

Dicho esto se acercó a mí tomando mi pie para acercarlo a su boca.

Solo con su aliento sobre mí me estremecí y solt
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App