—Fuiste tú quien me lo pidió —Andrés se quedó perplejo por un momento y luego habló.
—¿Yo te lo pedí? Estaba sola, después de que mi papá fue encarcelado, quería que alguien me amara... —Julia bajó la cabeza y dijo.
Los ojos de Andrés se oscurecieron aún más. —No te amaré.
—Sí, no me amarás. Elegí a la persona equivocada. —Su voz era suave como el algodón, se levantó lentamente y se preparaba para bajar las escaleras.
Andrés agarró su mano. —¿A dónde vas?
—Voy a ver a mi papá.
—Está en la c