Capítulo 96. ¡Soy feliz!
En el Hospital de Santiago de León
Christopher:
La intriga me estaba carcomiendo las entrañas. Ver a Elián entrar a la suite con una sonrisa de oreja a oreja solo aumentaba mi impaciencia y mis ganas de venganza.
—¿Qué pasó con Dylan? —le pregunté, incapaz de ocultar la tensión en mi voz.
—¡Ja, ja, ja! —se rio Elián, negando con la cabeza—. Eso, Christopher solo es digno de que lo veas con tus propios ojos, que nadie te lo cuente —manifestó, dando un paso al frente y extendiendo su iPhone hacia