Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol se hundió, tiñendo las torres de obsidiana de la Fortaleza de un color púrpura rojizo. Un color demasiado similar al fuego que aún sentía crepitar bajo mi piel. Había pasado la tarde en mi oficina, encerrado, lidiando con el motín silencioso del Consejo. Cada informe de los Be







