84. La cocina (T2)
Herseis se apoyaba en el mesón de la cocina, sus manos aferrándose al borde mientras su cuerpo recibía las acometidas constantes de Helios. Su respiración era rápida, irregular, cada embestida la hacía gemir con más intensidad. El sonido de sus jadeos llenaba el espacio, pero en ese momento, todo lo demás desapareció. No existía la cocina, ni el penthouse, ni el mundo exterior; solo el ardiente contacto de sus cuerpos unidos y el placer desenfrenado que la consumía.
Los pensamientos de Herseis