54. La tormenta (L2)
El banco, el lugar donde había trabajado durante tanto tiempo, era un refugio en ciertos días, pero incluso allí sentía que algo faltaba. Su mente siempre estaba a mil, pensando en las cuentas, en los préstamos, en la deuda que seguía acumulándose. Lo que una vez fue su pasión por el trabajo y por mejorar su posición, ahora era un recordatorio constante de lo atrapada que estaba. Tomaba cada día como venía, con una paciencia que rayaba en la resignación. ¿Cómo había llegado hasta aquí? ¿Dónde h