5. El auto (L2)
Herseis, aún sorprendida por el encuentro, se quedó paralizada por un momento. El chico con el que se había chocado era el mismo que le había ayudado en el centro comercial días atrás. Se reconocieron al instante, y una sonrisa cómplice iluminó sus rostros. Era ya la segunda vez que se chocaban de manera sorpresiva, justo como pasaba en los libros y novelas entre los personajes principales, que estaban destinados a estar juntos.
—¡Tú otra vez! —dijo ella, un poco nerviosa pero divertida por la