29. La entrevista (L2)
Sentada en esa silla, frente a la mesa, Herseis se sintió vulnerable, expuesta, como si cada uno de los miembros del panel pudiera ver directamente en su interior. Y, sin embargo, en medio de todo ese nerviosismo, había una chispa de determinación que se negaba a apagarse. Sabía que este era su momento, y aunque sentía que el peso del mundo descansaba sobre sus hombros, estaba dispuesta a enfrentarlo.
En la mesa había un parlante en la ubicación de Evans Blake.
—Buen día, señora Hedley —dijo Ev