Valentina
El vapor salía de la tetera mientras vertía el agua caliente en la taza. El aroma del té de hierbas llenó mis pulmones, pero mis pensamientos estaban a kilómetros de allí.
Shadow estaba a mi lado, apoyado contra la pared, sus ojos observándome con esa atención que parecía verme hasta el alma.
Siempre estaba ahí, siempre vigilando, siempre dispuesto. Sabía que lo hacía por mí. Desde el principio habíamos sido un equipo, dos piezas del mismo rompecabezas oscuro y retorcido.
Tomé la taza