Sienna había regresado a casa después de su encuentro con la anciana, con la profecía grabada a fuego en su mente. La fiebre de Ethan había bajado, pero el miedo a que volviera si no tomaba una decisión la carcomía. La dualidad de su amor por Leo y la lealtad a Chris se habían convertido en un tormento insoportable. Por eso, con el corazón latiendo con fuerza, decidió ir a casa de Leo. Tenía que contarle la verdad, liberarse del secreto que la estaba matando, y confrontar su destino.
Pero no ha