Mundo ficciónIniciar sesiónEl viaje por el río fue bastante tranquilo si se quitaba el hecho de que Kaia no dejaba de abrazar el pequeño mástil de la embarcación y se la pasó todo el recorrido con un ligero tono verde en sus blancas mejillas.
La última vez que Salomé había estado en una embarcación había sido de niña, cuando viajaba con sus padres por el mundo. Por un momento creyó que ese pequeña travesía le ayudar







