Mundo ficciónIniciar sesiónSalomé y Carolos se quedaron de pie mirando a la vampiro hasta que fue obvio que en efecto se había quedado dormida.
Sin nada más por hacer, ambos lobos fueron y se sentaron en diversos lugares del campamento, vigilando a su nueva “compañera”, hasta que el cansancio les venció y se quedaron dormidos.
Lo que despertó a Salomé más tarde fue un aroma que hizo que el estómago básicamente la golpeara: c







